Vosotros seréis mi pueblo (Brotes de olivo)

La gente de todo el pueblo en el destierro se dispersó, se sintió sin pastor.
El dolor, la lejanía, a todos ellos hizo creer que Dios les olvidó.

Y en su tristeza decían: "¿Tendrás, de nosotros, compasión?"
Y Dios respondió:

"Os reuniré de entre los pueblos, vendréis de todo lugar.
Os daré un solo corazón y un espíritu nuevo os haré llegar.

Arrancaré el corazón de piedra y os daré, de carne, un corazón.
Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios".