Nada es mío (Brotes de olivo)

Hemos de reconocer que desnudos vinimos y sin nada nos iremos.
Y si el comienzo y final son razones del camino, en su esencia lo andaremos.

Nada tuve cuando vine y nada al irme tendré.
¿Qué quiero para el camino, qué quiero, salvo la fe?

La nueva humanidad es el único camino
para alcanzar, del Señor, para todos, un solo destino.

Unos de otros somos dueños para bien o para mal,
todos somos patrimonio de una sola humanidad.

Nada es mío, y nada he de querer, salvo vivir para lo que he de ser.
Ser con la vida lo que en verdad puedo ser,
no querer ser quien no soy, ni lo que soy dejar de ser.