El reto de Dios (Brotes de olivo)

Si algo te hundió en la vida, no quedes en ti caído.
No hay daño en extremo grande, levántate y anda amigo.

Que aunque veas rotos tus planes, no creas que Dios te olvidó
Lo tienes, de ti, muy cerca, muy pronto verás su amor.

Llevas buscando la luz muchos días de tu vida,
y a medida que la buscas, se te antoja más perdida.

Es como el niño pequeño que mucho creyó saber,
y, al crecer, aprende y palpa saber menos cada vez.

El seguir a Cristo implica aceptar el reto a Dios
y quien acepta este reto, jamás pondrá condición.

Quien opta por ser cristiano nunca debe de olvidar
que sigue a un líder absurdo, al que nunca entenderá.