Sal de tu tierra (Brotes de olivo)
(Gn 12, 1-2)

Quiero salir de la tierra que me hace fuerte en mí mismo,
la que rechaza a otra gente y acrecienta mi egoísmo.

Quiero salir de la tierra en la que sólo cultivo
engreimientos y maldades, me aleja de lo sencillo.

Quiero salir de la tierra que me instala en lo sabido,
olvidando que lo nuevo se ve en lo desconocido.

Quiero salir de la tierra, quiero salir de mi tierra,
quiero salir de la tierra que me aleja de ti, amigo.

Sal de tu tierra egoísta, la que te amarra a otros tiempos,
la que ensimisma tu espíritu, tomando senderos viejos.

Sal de tus tierras oscuras, sin luces de tiempos nuevos,
que el cuerpo de todos los hombres sienta que tú eres su cuerpo.

Sal de la tierra vieja que, aunque nueva en otros tiempos,
ya transmitió su mensaje: ¡hoy te espera otro nuevo!