Con todo tu corazón (Brotes de olivo)

Amarás al Señor, tu Dios,
con toda tu mente y fuerza, con todo tu corazón.

Fue el barro y polvo de los tiempos quien turbó la mente de los hombres,
y el amor que Dios les exigiera, olvidaron dárselo a los pobres.

Y el corazón no sintió el amor, la mente se olvidó de amar
y nuestra fuerza mató al amor, mató al amor, mató al amor.

Cuando ames al Dios que ves presente en cada hermano,
amarás al Dios que no ves.

Ese Dios a quién no echamos cuenta, quiso dar razón a su ser Dios,
la Palabra sintió como nunca la paternidad de aquel Amor.

Y a quienes sufren, felices llamó,
y porque Dios renunció a su dignidad, al olvidado bienaventuró.