Soy igual que tú (Brotes de olivo)

No me estimes superior, no me creas mejor que tú.
Soy carne y hueso como Adán, barro nací igual que tú.

A mis pies los embarra el fango como a todos,
y mi adentro es tentado igual que tú.

Más que andando estoy caído por los suelos,
caigo, fallo y mato a mi juventud.

Al saber que mi existir es igual que los demás,
gracias a la vida yo le doy, no recibí mejor favor jamás.

Entre todos esta vida hemos de salvarla,
y lo haremos al unir nuestra humanidad.

Al saber que somos todos mucho más que iguales,
todo el mundo del Señor se impregnará.