Maran-atha (Brotes de olivo)

Haz que abandone la alforja que hasta ahora he llevado.
Haz que rechace el vestido que traje hasta aquí.

Haz que me quede desnudo ante tu presencia.
Haz que abandone mi vieja razón de vivir.

¡Maran-atha! ¡Ven Señor Jesús!

Dame valor en la lucha que tengo conmigo,
y haz que comprenda que sólo un rival tengo yo.

Ese rival es el diablo que llevo en mi adentro.
Cuando me venza a mi mismo seré ya de Dios.