Vamos a la ciudad (Brotes de olivo)

Vamos a la ciudad a vivir lo que Dios nos ha soplado, 
vamos a la ciudad.

Un pobre estará al cruzar la puerta, sus manos abrirá,
es Cristo que sufre sediento de paz, hambriento de pan.

Aquí, junto a Dios, somos muy felices, en casa de Dios,
pero él nos espera en una prisión, fuera bajo el sol.

Con ansias de ver la luz de la vida, alguien va a nacer,
démosle a sus padres trabajo y sostén para su bebé.

La fiesta ha de ser la fiesta de todos, si no, no es de él,
que este amor que siento haga que por mí se dé a conocer.