Un amor a recorrer (Brotes de olivo)

La vida de un misionero es dichosa cuando es libre,
no se ata a la tierra y de todo se despide.

No echará raíz alguna, cual viajero incansable,
sintiendo el total despojo, sin nada que a él le ate.

Un amor a recorrer, la justicia como afán,
con la fe en la providencia, siendo obreros de la paz.

Con la humildad del pesebre, todo el orbe cubriré,
porque a servir a los más pobres yo mi vida consagré.

No quedaré insensible ante el clamor de los pueblos,
he de hacer presente en mí la miseria que hay en ellos.

Un pesebre de comienzo y una cruz como final,
es lo que Jesús vivió, y en él yo quiero alcanzar.