Credo (Brotes de olivo)

Creo, creo que tengo un Padre al que no veo,
que es aquel que creara al mundo entero,
la sonrisa, la montaña, el vientre de mi madre.

Creo que su Hijo nació entre pajas en un pesebre,
sin que María hombre alguno conociese,
y el Espíritu de Dios la cubrió.

Creo que aquel Niño dio la vida por nosotros,
y al morir resucitó y al lado de Dios volvió.
Creo que también moriré y también resucitaré.

Creo, creo, creo, creo en Dios.