Ten piedad (Brotes de olivo)

Tú has querido que trabaje en un campo seco y agrio,
donde de ti tienen hambre, pero yo no te he escuchado,

Voy a ti me retiro sin gran causa ni porqué,
tú me habías elegido, pero yo te defraudé.

Ten piedad de mi Señor, y no dejes de mirarme,
porque si tú me olvidaras, mi angustia sería grande.

Siempre me alegra saber que ante todo eres Padre,
y un padre que a un hijo quiere no le permite angustiarse.

Tú me llamas a la lucha que en la paz es guerra santa,
donde el arma es la vida, y no sirve la garganta.

Tú me pides que en ti viva, pero sólo pienso en mí,
ya no puedo con mi carga, sin remedio voy a ti.