Al encuentro (Brotes de olivo)

En una tarde el Señor reunió a sus seguidores
para decirles a todos que se iba de los hombres.

Que su paso por la tierra tocando estaba a su fin,
y aquellos que le seguían le oyeron orar así:

"Al encuentro voy con el Dios de la vida,
tengo que morir para que otros vivan.

Pero morir no es morir como la gente entiende,
si morimos a la tierra, el Dios de la vida vuelve".

Al cenáculo yo voy, voy en busca de alimentos,
que me harten y me hablen de que Dios aún no ha muerto.

Tengo que matar mi yo y saber que esto es ¡fiesta!,
es la fiesta del Señor donde aquel que muere entra.