María errante (Brotes de olivo)

María la de la huida, María de los gitanos,
con José cruzó caminos, y atrás los fueron dejando.

Ellos debían salvar de Jesús, su existencia,
y sin hacer nada a nadie, se marcharon de sus tierras.

En un asno va montada, y a Jesús lleva en sus brazos,
y mientras José camina, junto a ella va pensando.

Deja sus tierras de siempre, cumple la voz del Señor.
Olvida su propia vida para encontrarse con Dios.

Como gitanos de hoy, que andan por los caminos,
fueron de un lado hacia otro, María y José por Egipto.

Sin parientes ni familia vivieron en el destierro,
hasta que muriera Herodes, volviendo luego a su pueblo.

Gitanos que vais errantes, mal mirados por los otros,
no os sintáis marginados, ni penséis que vais solos.

Pues errante con vosotros, va la madre del Señor.
María de los gitanos, la que huyó por amor.