Una visita imprevista (Brotes de olivo)

Está cosiendo a la luz que por la puerta le llega,
cuando, de improviso, un ángel en el aposento entra.

"¡Gózate llena de gracia! ¡Gózate llena de gracia!
¡Gózate llena de gracia! ¡El Señor está contigo!

Esta frase la turbó y exclamó en tono sencillo:
"¿Qué me has querido decir, que tu frase no he entendido?

"Nada has de temer, María, porque delante de Dios
has hallado gracia plena, y a decirte vengo yo:

Concebirás a Enmanuel, será hijo del Altísimo,
y en la casa de Jacob reinará todos los siglos.

"¿Cómo puede ser posible, ángel de mi gran Señor,
si aunque yo estoy desposada, yo no conozco varón?

"Sobre ti vendrá el Espíritu, su sombra te cubrirá
y el varón que des a luz, el Hijo de Dios será.

Y le respondió María: "Nací sólo para Dios,
hágase en mí su Palabra, soy la sierva del Señor.