Ven a Mí (Brotes de olivo)

Si tienes dolor en tus carnes, si nadie te abre las puertas,
si crees que nadie te entiende, si buscas paz y no encuentras...

Si notas que te marginan, si ya te faltan las fuerzas,
si no tienes esperanza, si ya todos te desprecian... ven a mí.

Ven a Mí, ven a Mí, y tu peso aliviaré.
Ven a Mí, ven a Mí, y mi paz yo te daré.

Si no tienen pan tus hijos porque te falta trabajo,
si ya aborreces la vida porque dura te ha tratado.

En este instante te digo: de tu cruz serás mermado,
yo seré tu cirineo y los dos tu cruz llevamos, ven a mí.

"Yo, Jesús, os digo: Venid a mí los que andáis agobiados
por el peso de vuestra cruz y vuestro trabajo, que yo os aliviaré.
Tened fe en mí y pedid, que a quien pide se le da,
y no hay puerta a la que se llame que no acabe por abrirse.
Mi Padre y tu Padre es Dios, y no hay padre que le dé piedra a su hijo
si este le pide pan, o serpiente si le pide un pez.
Ven a mí, que mi paz te dejaré".