...Y el séptimo día descansó (Brotes de olivo)

Mañana es día de fiesta, es mi día de descanso.
Muy temprano iré a misa, a dar a mi alma remanso.
Me pondré mi traje nuevo, lanzaré mi canto al aire.
Cantaré con mis hermanos, con mi madre y con mi padre.

Mañana es domingo, vamos a gozar,
lo haremos nosotros con los demás.
Viviremos juntos la paz y el amor,
qué gozo tendremos el día del Señor.

Con mi Dios ante los ojos, pediré la paz del mundo.
Invocaré la alegría y que los hombres sean profundos.
Rezaré porque se quieran, que se busquen y se amen
como la flor y la tierra, como mi madre y mi padre.

Cuando esté en medio del mundo, seguiré lanzando cantos.
Cantaré con mis palabras, con mis gestos y mi encanto.
Que la gente adivine que el amor está en el mundo,
en los hombres y mujeres, por amor yo vine al mundo.

Cuando el día se oscurezca, con mis padres y mis hermanos,
miraremos hacia el cielo, y continuaremos cantando.
Cuando el sueño ya nos venza, y no podamos pensar,
pensar ya no pensaremos, pero sí con Dios soñar.