El soplo de Dios (Brotes de olivo)

De noche fue Nicodemo a la casa de Jesús
y díjole: "Tú eres maestro, de Dios enviado eres tú,
porque nadie hace milagros sin los deseos de Dios".

Y Jesús fue declarando: "En verdad te digo yo:
para llegar al cielo has de nacer de nuevo".

"¿Cómo Jesús, cómo Jesús, renaceré?
¿Cómo llegar hasta mi madre y de nuevo nacer?"

"Lo nacido de la carne, es carne; mas lo del espíritu no,
lo que yo he dicho no es sueño, la vida grande es de Dios.

El viento sopla donde quiere, hay que notar su rumor,
no sabes si va o si viene". Nicodemo preguntó:

"¿Cómo puede ser eso?" Y Jesús le respondió:
"Arroja de ti, saca de ti la oscuridad.
Busca la luz, ven hacia mí y te salvarás".