Tú nos invitas, Jesús

Tú nos invitas, Jesús. 
Para Ti siempre somos importantes. 
En tu mesa nos das la comida mejor: 
el Pan de la vida y el amor; 
el Pan de la vida y el amor.

Dejad que los nińos se acerquen. 
Dejad que se acerquen a mí. (bis)

Un mismo pan se nos da: 
es el pan de tu cuerpo y de tu sangre 
que nos une en familia y nos llena de amor: 
el Pan de la vida y el amor; 
el Pan de la vida y el amor.

Para crecer y vivir 
cada día tendré que alimentarme. 
Para el alma nos das la comida mejor: 
el pan de la vida y el amor; 
el Pan de la vida y el amor.