Abrázame fuerte

Como un niño perdido
lloraba en mis sueños
por haber encontrado por fin
su calor, su luz, su cariño.
Yo miraba a mi Madre,
mi madre del cielo,
me hinqué de rodillas,
besé su mejilla
y le dije al oído...

Abrázame fuerte,
no me dejes escapar.
Tengo miedo de que un día
ya no quiera estar contigo
nunca más. (bis)

Desperté de mi sueño,
volví a este castigo.
A este mundo de locos
con gente que sufre
y te da lo mismo.
Ponte en marcha conmigo,
cambiemos el rumbo.
Ya sabes que tienes
siempre contigo
a tu madre María...