Remontaré

Perdona mis caídas, 
prometo serte fiel, 
caída inevitable de niñez. 
Perdona se te he herido, 
pues no lo quise hacer; 
permíteme que vuelva a Ti otra vez.

Remontaré el ancho cielo, 
a lo alto subiré. 
Serás como una nube, 
María, ayúdame. 
Remontaré el ancho océano, 
me enseñarás a amar, 
serás como la espuma 
que se forma en el mar, 
remontaré.

Señor, dónde has estado, 
pues no te pude ver 
y, ahora que he buscado, 
al fin te hallé. 
Busqué sin rumbo fijo, 
sin saber lo que hacer, 
y luego al paraíso ya llegué.

Remontaré el ancho cielo... 
María, María, María, ayúdame. 
Remontaré.