Qué pena decir adiós

No hay cosa más bonita que mirar 
a un pueblo reunido 
que lucha cuando quiere mejorar 
porque está decidido. 
No hay cosa más bonita que escuchar 
en el canto de todos 
un solo grito inmenso de fraternidad.

Qué pena decir adiós 
cuando la alegría es tanta, 
aquí siento un aguijón 
en mitad de la garganta; 
pero toda esta nostalgia 
va a ser pronto una sonrisa, 
cuando todos regresemos 
a la misa de la vida.

Al golpe de las palmas la canción 
va agarrando más fuerza 
para que en todos vibre la emoción 
y se haga más intensa. 
Al golpe de las palmas se sabrá 
que somos mucha gente 
y si estamos unidos nadie nos moverá.

Juntemos nuestras manos para estar 
unidos nuevamente 
en ese enorme lazo de hermandad 
y amor que nos envuelve. 
Juntemos nuestras manos para hacer 
una muralla fuerte 
que defienda por siempre la comunidad.