Hambre de Dios (Espinosa)

No podemos caminar 
con hambre bajo el sol. 
Danos siempre el mismo pan: 
tu Cuerpo y Sangre, Señor.

Comamos todos de este Pan, 
el Pan de la unidad. 
En un Cuerpo nos unió el Señor 
por medio del amor.

Señor, yo tengo sed de Ti, 
sediento estoy de Dios; 
pero pronto llegaré 
a ver el rostro del Señor.

Por el desierto el pueblo va 
cantando su dolor; 
en la noche brillará tu luz, 
nos guía la verdad.