Caminando por las olas (José María Seguido)

Sólo tocar tu manto y me curé, 
sólo una mirada tuya y creí en Ti, 
hizo falta que hablaras para conocerte. 
Inconfundible tu figura 
caminando sobre las olas.

Me hiciste una señal y te seguí, 
dejando atrás todo aquello que amé por Ti, 
ahora ya tengo otro amor 
que llena todo mi vivir. 
Alguien a quien no negaré, 
mi amor: Jesús de Nazaret.

Caminando por las olas 
yo te sueño cada día, 
e imagino que soy Pedro y te conozco, 
y me acerco hacia tu mano 
sin dudarlo ni un momento, 
quién eres Tú que hasta te obedece el viento.

Caminando por las olas 
te imagino cada día 
y me creo que soy barca y que derivo. 
Y con sólo una palabra 
haces Tú cambiar el tiempo. 
Tienes Tú mi red, recupero el aliento, 
Señor.

Para pedirte ayuda yo acudí, 
me tendiste tu mano sin dudar, Señor, 
y yo aunque pobre pecador, 
respondí como el centurión: 
aunque indigna mi casa es, 
hablarme Tú y sano estaré.